RETO 10. Escribe una historia en la que un personaje cause un desastre.
lunes, 23 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 10. Planteamiento
RETO 10. Escribe una historia en la que un personaje cause un desastre.
domingo, 22 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 9. Relato
Reto 9. Escribe una historia que empiece con un final.
SIN TÍTULO
Murió
a las tres y media de la tarde.
Todos
estaban allí, a su alrededor para acompañarlo en su último viaje.
Sus caras eran fiel reflejo de la tensión que el momento requería.
Habían venido todos a despedirle, incluso Lola, desde Burgos.
La
enfermedad ya era insoportable y lo importante era ahorrar
sufrimiento. Todos estuvieron de acuerdo, incluso Lola, que nunca
quiso abandonarlo por su nueva vida en Burgos.
Benito
le conocía desde años y siempre había sido él quien había
tratado la larga enfermedad que hoy le costaba la vida. Fue Benito
quien propuso la eutanasia y todos asintieron comprensivos, incluso
Lola, la defensora infatigable de la vida.
Pero
era inevitable el final y el pobre no lo llevaba muy bien. La
enfermedad se lo había empezado a llevar hacía mucho tiempo y mejor
era despedirse con lucidez que perderse en las brumas de una
existencia a medias y muy dolorosa. Porque dolor sentían todos,
incluso Lola, que en la lejanía no veía cómo se iba convirtiendo
en un extraño doliente.
La
inyección hizo su trabajo rápido. Benito era un experto, muy a su
pesar, y realizó un trabajo eficiente, sin casi darle tiempo a nadie a
pensarlo mucho. Todos le dedicaron una palabra cariñosa, incluso
Lola, que tenía el corazón encogido y apenas pudo pronunciar una
línea del hermoso discurso que había preparado para la ocasión.
Y
lloraron. Lloraron mientras tocaban al moribundo para infundirle un
ánimo que creyeron que necesitaría para enfrentar el viaje
definitivo. Lloraron por lo mucho que le iban a echar de menos y por
los ratos pasados, tan bonitos todos. Lloraron porque era duro
imaginarse la casa sin él. Lloraron todos, incluso Lola, que se
había prometido no hacerlo.
'Marrón'
murió a las tres y media de la tarde. Perdieron a su gran amigo y no
quiso perdérselo ninguno. Porque 'Marrón' había sido el mejor
perro del mundo y se había ganado el corazón de todos en aquellos
14 años de vida, incluso el de Lola, la que nunca quiso meter un
perro en casa.
lunes, 16 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 9. Planteamiento
Reto 9. Escribe una historia que empiece con un final.
domingo, 15 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 8. Relato
RETO 8.
Escribe una entrada de diario escogiendo el personaje que la escribe a
tu gusto: puedes ser tú mismo o un personaje real o de ficción que
escojas.
Querido diario... (¿qué coño hago? ¿a quién quiero engañar con esta tontería?)
A ver, que esto no es fácil, pero tampoco tiene por qué ser un drama... y a alguien tengo que contarle yo esto que me pasa.
Y es que esta mañana me he levantado con el presentimiento rondándome el cuerpo, ya de madrugada se había instalado ahí y a cada minuto se ha ido haciendo más y más grande, hasta convertirse en certeza absoluta.
Lo sabía antes de ir a la farmacia a por el aparatejo ese que te dice si sí o si no. Lo sabía cuando buscaba las ganas de hacer pis y poder utilizarlo ya de una vez. Lo sabía cuando han comenzado los dos minutos que te dicen las instrucciones que esperes.
Y ha sido un sí. Un claro positivo en toda regla. No hay falsos positivos que se enreden en falsas esperanzas. Así que es un positivo positivo. Un sí como una casa. Una mariposa gigante jugando entre las tripas y el miedo que se ha alojado en el corazón para no soltarlo desde entonces.
¿Y cómo se lo digo yo? ¿y cómo me convenzo a mí misma de que esto es factible y saldrá bien? Que una cosa es que yo me enfrente a súper villanos cuando me surge la ocasión, que surque los cielos entre sus brazos, que pueda con todos los periodistas que van de listos y duros en cualquier rueda de prensa, pero... ¿tener un hijo? ¿un hijo de él? Ya entenderás el vértigo, diario, porque él no es cualquiera y a saber lo que le puede hacer a mi organismo gestar a un heredero de Krypton. Ay, dios mío, en qué lío me he metido... sólo a mí se me ocurre enamorarme de un tipo así, de casarme y de dejarme hacer un bombo...
En fin. Vamos a ir paso por paso, que será lo mejor. Primero, a buscar un restaurante de postín para llevarlo a cenar (que encima no se pretenderá que la mujer de la casa cocine así como estoy de alterada), luego soltar la noticia, a los postres, cuando esté más relajado y confiado.
Mañana ya te cuento cómo me fue. De momento, cruza los dedos para que Kal-El de Kripton desee un hijo medio humano con esta periodista cabezota y pertinaz.
Querido diario... (¿qué coño hago? ¿a quién quiero engañar con esta tontería?)
A ver, que esto no es fácil, pero tampoco tiene por qué ser un drama... y a alguien tengo que contarle yo esto que me pasa.
Y es que esta mañana me he levantado con el presentimiento rondándome el cuerpo, ya de madrugada se había instalado ahí y a cada minuto se ha ido haciendo más y más grande, hasta convertirse en certeza absoluta.
Lo sabía antes de ir a la farmacia a por el aparatejo ese que te dice si sí o si no. Lo sabía cuando buscaba las ganas de hacer pis y poder utilizarlo ya de una vez. Lo sabía cuando han comenzado los dos minutos que te dicen las instrucciones que esperes.
Y ha sido un sí. Un claro positivo en toda regla. No hay falsos positivos que se enreden en falsas esperanzas. Así que es un positivo positivo. Un sí como una casa. Una mariposa gigante jugando entre las tripas y el miedo que se ha alojado en el corazón para no soltarlo desde entonces.
¿Y cómo se lo digo yo? ¿y cómo me convenzo a mí misma de que esto es factible y saldrá bien? Que una cosa es que yo me enfrente a súper villanos cuando me surge la ocasión, que surque los cielos entre sus brazos, que pueda con todos los periodistas que van de listos y duros en cualquier rueda de prensa, pero... ¿tener un hijo? ¿un hijo de él? Ya entenderás el vértigo, diario, porque él no es cualquiera y a saber lo que le puede hacer a mi organismo gestar a un heredero de Krypton. Ay, dios mío, en qué lío me he metido... sólo a mí se me ocurre enamorarme de un tipo así, de casarme y de dejarme hacer un bombo...
En fin. Vamos a ir paso por paso, que será lo mejor. Primero, a buscar un restaurante de postín para llevarlo a cenar (que encima no se pretenderá que la mujer de la casa cocine así como estoy de alterada), luego soltar la noticia, a los postres, cuando esté más relajado y confiado.
Mañana ya te cuento cómo me fue. De momento, cruza los dedos para que Kal-El de Kripton desee un hijo medio humano con esta periodista cabezota y pertinaz.
lunes, 9 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 8. Planteamiento
RETO 8. Escribe una entrada de diario escogiendo el personaje que la escribe a tu gusto: puedes ser tú mismo o un personaje real o de ficción que escojas.
domingo, 8 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 7. Relato
RETO 7. Escribe una carta, un mail o un mensaje de texto para romper con alguien.
Para: ramonggarci7@gmail.com
De: lorenapunkita@hotmail.com
Asunto: Aunque duela...
Necesito hablarte, necesito contarte y no me atrevo por si me fallan las agallas y acabo callándomelo un día más. Así que te escribo, porque aquí las palabras no se cortan por falta de valentía o porque tú me interrumpas y evites que suceda.
Es que ya no te quiero y no puedo dejar de decirlo. No puedo continuar viviendo una vida en la que me eres más extraño cada día y en la que yo estoy más lejos cada vez que abro los ojos por las mañanas. Ya no siento nada cuando me tocas o cuando me hablas y no puedo seguir fingiendo lo contrario. Porque así nos hacemos daño los dos. Tú me hieres por tu ignorancia y yo te hiero con el desamor que ya lo ocupa todo dentro de mí.
No voy a pedirte nada, tranquilo. Para ti la casa, ya me buscaré yo algo. Al fin y al cabo es un alquiler, no hemos firmado nada ni nos hemos enfangado hasta las orejas con una hipoteca, dos coches y la custodia de unos niños que, afortunadamente, pospusimos tanto que nunca llegaron. Quédate los cds, las toallas y hasta esa vajilla tan horrible que mi madre nos trajo de la Expo de Lisboa. Quédate el felpudo, los adornos de navidad y lo poco que queda en el mueble-bar. Yo me conformo con una docena de libros sin los que no concibo la vida y el derecho a seguir quedando con alguno de los amigos que tú aportaste a la relación.
Y no me pidas explicaciones. No hay otro. Nunca lo hubo si te lo estás preguntando. Es que simplemente esto no da más de sí y he dejado de quererte. Ya casi ni puedo soportarte y me está matando por dentro ver cómo mi cabeza y mi corazón están convirtiendo al que fue el gran amor épico de mi vida, mi mejor amigo, mi otra mitad, en alguien a quien día a día voy aborreciendo más y más... Necesito irme para no acabar con todo lo que anida aquí dentro, en mi pecho, y que te concierne a ti. Quizá la rutina, el desencanto o que, simplemente, yo misma me he vuelto una cínica, una gran zorra, una cabrona sin corazón... no lo sé.
Esta tarde cuando vuelvas ya no quedará nada de nuestra relación. Ya me habré ido y tú deberás empezar a reconstruirte para despegar de nuevo... hazlo, sé feliz y no pienses en mí. Yo no quiero pensar en ti, ojalá no piense en ti.
Siento ser tan cobarde que no puedas escuchar esto de mi boca, pero es que llevo queriendo decírtelo hace semanas y sólo he conseguido acobardarme cada vez que me acercaba a ti con el inicio de una conversación de ruptura en los labios. Es un mal modo, lo sé, pero podría haber sido peor. Imagina una ruptura por Wsap o por un post-it pegado en el espejo del baño.
Adiós, Ramón. Adiós...
Para: ramonggarci7@gmail.com
De: lorenapunkita@hotmail.com
Asunto: Aunque duela...
Necesito hablarte, necesito contarte y no me atrevo por si me fallan las agallas y acabo callándomelo un día más. Así que te escribo, porque aquí las palabras no se cortan por falta de valentía o porque tú me interrumpas y evites que suceda.
Es que ya no te quiero y no puedo dejar de decirlo. No puedo continuar viviendo una vida en la que me eres más extraño cada día y en la que yo estoy más lejos cada vez que abro los ojos por las mañanas. Ya no siento nada cuando me tocas o cuando me hablas y no puedo seguir fingiendo lo contrario. Porque así nos hacemos daño los dos. Tú me hieres por tu ignorancia y yo te hiero con el desamor que ya lo ocupa todo dentro de mí.
No voy a pedirte nada, tranquilo. Para ti la casa, ya me buscaré yo algo. Al fin y al cabo es un alquiler, no hemos firmado nada ni nos hemos enfangado hasta las orejas con una hipoteca, dos coches y la custodia de unos niños que, afortunadamente, pospusimos tanto que nunca llegaron. Quédate los cds, las toallas y hasta esa vajilla tan horrible que mi madre nos trajo de la Expo de Lisboa. Quédate el felpudo, los adornos de navidad y lo poco que queda en el mueble-bar. Yo me conformo con una docena de libros sin los que no concibo la vida y el derecho a seguir quedando con alguno de los amigos que tú aportaste a la relación.
Y no me pidas explicaciones. No hay otro. Nunca lo hubo si te lo estás preguntando. Es que simplemente esto no da más de sí y he dejado de quererte. Ya casi ni puedo soportarte y me está matando por dentro ver cómo mi cabeza y mi corazón están convirtiendo al que fue el gran amor épico de mi vida, mi mejor amigo, mi otra mitad, en alguien a quien día a día voy aborreciendo más y más... Necesito irme para no acabar con todo lo que anida aquí dentro, en mi pecho, y que te concierne a ti. Quizá la rutina, el desencanto o que, simplemente, yo misma me he vuelto una cínica, una gran zorra, una cabrona sin corazón... no lo sé.
Esta tarde cuando vuelvas ya no quedará nada de nuestra relación. Ya me habré ido y tú deberás empezar a reconstruirte para despegar de nuevo... hazlo, sé feliz y no pienses en mí. Yo no quiero pensar en ti, ojalá no piense en ti.
Siento ser tan cobarde que no puedas escuchar esto de mi boca, pero es que llevo queriendo decírtelo hace semanas y sólo he conseguido acobardarme cada vez que me acercaba a ti con el inicio de una conversación de ruptura en los labios. Es un mal modo, lo sé, pero podría haber sido peor. Imagina una ruptura por Wsap o por un post-it pegado en el espejo del baño.
Adiós, Ramón. Adiós...
lunes, 2 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 7. Planteamiento
RETO 7. Escribe una carta, un mail o un mensaje de texto para romper con alguien.
Weekly Writing Challenge. Semana 6. Relato
RETO 6.
Agrega una oración para continuar la historia. Todas las
historias comienzan con esta frase: "ELLA DECIDIÓ QUE IBA A HACERLO".
Puedes colaborar cuantas veces quieras en cualquier etapa del relato,
pero sólo una frase cada vez.
ELLA
Ella decidió que iba a hacerlo. Era aterrador y le daba mucho vértigo, pero al ver el positivo que la prueba había dado, supo lo que tenía que hacer. Cogió la mochila, metió un neceser, tres camisetas y un par de mudas para salir pitando hacia el aeropuerto. Por momentos quiso llamarlo quería decirle el miedo que tenía, tal vez más miedo que él, sin embargo guardó el móvil en la mesita de noche, dio un beso al retrato de su madre y salió sin saber si volvería alguna vez.
De camino al aeropuerto pensó en todo lo que dejaba atrás, familia, amigos, recuerdos, demasiados recuerdos, pero había tomado una decisión y no podía echarse atrás. Al llegar se secó las lágrimas que le recorrían el rostro y buscó en los paneles el vuelo de Hamburgo: salía con retraso.
Necesitaba fumar y tras preguntar a un operario encontró una pequeña sala totalmente cerrada, sin ventanas donde un cenicero gigante y tres personas apurando sus cigarros ocupaban el espacio. Entró y tomó asiento, sacó un cigarro y lo sostuvo entre sus dedos que, de repente, comenzaron a temblar mientras pensaba que a eso también debía renunciar.
Aún así, lo encendió y comenzó a fumar. No llegó a darle dos caladas: lo apagó con decisión y un poco de saña y salió de allí buscando donde respirar un rato en un espacio abierto. El complejo sistema de pasillos, puertas de embarque y tiendas duty-free no ofrecía la tranquilidad que necesitaba, por lo que terminó sentada en un banco, junto a la puerta de embarque, observando como la gente iba y venía de los aseos.
El tiempo puede ser muy relativo, y ella perdió la noción embarcada en pensamientos difusos sobre un futuro que la aterraba, hasta que una voz conocida a su espalda pronunció su nombre: Marga...
(Gracias a Felipe, Chus, Ana Pilar y Juan Luis)
ELLA
Ella decidió que iba a hacerlo. Era aterrador y le daba mucho vértigo, pero al ver el positivo que la prueba había dado, supo lo que tenía que hacer. Cogió la mochila, metió un neceser, tres camisetas y un par de mudas para salir pitando hacia el aeropuerto. Por momentos quiso llamarlo quería decirle el miedo que tenía, tal vez más miedo que él, sin embargo guardó el móvil en la mesita de noche, dio un beso al retrato de su madre y salió sin saber si volvería alguna vez.
De camino al aeropuerto pensó en todo lo que dejaba atrás, familia, amigos, recuerdos, demasiados recuerdos, pero había tomado una decisión y no podía echarse atrás. Al llegar se secó las lágrimas que le recorrían el rostro y buscó en los paneles el vuelo de Hamburgo: salía con retraso.
Necesitaba fumar y tras preguntar a un operario encontró una pequeña sala totalmente cerrada, sin ventanas donde un cenicero gigante y tres personas apurando sus cigarros ocupaban el espacio. Entró y tomó asiento, sacó un cigarro y lo sostuvo entre sus dedos que, de repente, comenzaron a temblar mientras pensaba que a eso también debía renunciar.
Aún así, lo encendió y comenzó a fumar. No llegó a darle dos caladas: lo apagó con decisión y un poco de saña y salió de allí buscando donde respirar un rato en un espacio abierto. El complejo sistema de pasillos, puertas de embarque y tiendas duty-free no ofrecía la tranquilidad que necesitaba, por lo que terminó sentada en un banco, junto a la puerta de embarque, observando como la gente iba y venía de los aseos.
El tiempo puede ser muy relativo, y ella perdió la noción embarcada en pensamientos difusos sobre un futuro que la aterraba, hasta que una voz conocida a su espalda pronunció su nombre: Marga...
(Gracias a Felipe, Chus, Ana Pilar y Juan Luis)
lunes, 23 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 6. Planteamiento
RETO 6. Agrega una oración para continuar la historia. Todas las historias comienzan con esta frase: "ELLA DECIDIÓ QUE IBA A HACERLO". Puedes colaborar cuantas veces quieras en cualquier etapa del relato, pero sólo una frase cada vez.
domingo, 22 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 5. Relato
RETO 5. Escribe una historia o guión con un final inesperado con suspense.
La cuenta del pasado
Llegó a casa pasadas las 10 de la noche, con el cansancio adherido a los huesos y unas ganas terribles de tomarse un pelotazo de tequila. El día no había ido bien, la noticia que le había dado Juan por teléfono aquella misma tarde había sido un mazazo y estaba seguro de que no iba a dormir en toda la noche.
Hacía casi 15 años que no pensaba en Juan ni en Carlos ni en Mariano... hacía 15 años que no quería ser el muchacho que había sido, ni tener los amigos que un día tuvo. 15 años iban a cumplirse en un par de meses, 15 años desde que dejaran de ser sólo chavales y se convirtieran en estatuas de sal, sin corazón ni ganas de vivir.
Fue hasta la cocina y sacó del congelador la botella de tequila que guardaba allí para los momentos importantes, esos momentos en que la sangre deja de circular si no se le da un empujoncito amistoso de 60 grados de alcohol. Se sirvió un trago y luego otro. Para el tercero ya se lo tomó con más calma y se fue hasta el sofá donde se desabrochó la corbata y se quitó los zapatos. El calor ya estaba infundiendo un nuevo ánimo en su cuerpo cansado y en su mente triste.
Cogió el portátil de la mesa y buscó la noticia. 'El abogado Carlos Bilbao aparece muerto en su casa'. El artículo daba cuenta de lo extraño del suceso. La puerta no había sido forzada y no se echaba de menos nada de las posesiones materiales del letrado. La víctima había aparecido sentada tranquilamente en su sillón frente a la televisión encendida. Parecería el clásico caso de infarto o cualquier otra muerte tranquila, de esas de improviso, si no fuera por la marca roja y sangrienta que le recorría la garganta de lado a lado.
Se estremeció sólo con volver a enfrentarse a una muerte así y su mente viajó, de nuevo, 15 años atrás, hasta esa noche horrible en la que Susana murió. Aquella noche en que perdieron la cordura y les nació una bestia repugnante y sórdida de dentro del pecho. Susana la bella, Susana la deseada, la más bonita de todas las chicas que conocía, la más risueña y coqueta... la que asustaron, la que desgarraron y abandonaron.
No había excusa para lo que hicieron por más que quiera convencerse de que fue el alcohol y la camaradería de unos adolescentes gamberros quienes propiciaron aquel desenlace siniestro. No había excusa entonces ni la había ahora que todos ellos eran ya hombres adultos y tenían buenas vidas apacibles y confiadas. La engañaron, la pegaron, la violaron y, cuando ya no les sirvió de nada más y ya sus gritos se les hacían insoportables, la mataron de un tajo en la garganta. Después la enterraron en lo profundo del bosque y empezaron el arduo trabajo de borrar esa noche horrible de su memoria.
Intentó convencerse de que él no era el chico que fue aquella noche. Que fue un caso aislado, un error, una juerga mal gestionada y que se les había ido de las manos. Nunca se olvidó de lo que pasó, pero sí quiso borrar de su mente a los demás y, sólo cuando la llamada de Juan le había traído a la mente aquella noche y aquel final que le dieron a Susana, un escalofrío le recorrió la columna y, de pronto, sintió un frío intenso en el fondo de su alma.
Cerró la ventana donde se leía la noticia de la muerte de Carlos y abrió el buscador de Google. 'Mariano Fernández Larrea' le dio varios resultados, pero el primero que le salió era de apenas 25 minutos atrás y el titular, idéntico a la noticia que acababa de consultar. Mariano también había aparecido muerto en su casa, de la misma forma en que habían encontrado a Carlos.
El frío se tornó en sudores en cuando comprendió la relación entre ambos sucesos... no podía ser casualidad. Cogió el móvil y con dedos temblorosos llamó a Juan. Un tono, dos, cinco... nada. Nada al otro lado y una profunda angustia cubrió sus facciones al tiempo que un ruido a su espalda llamaba su atención. Un papel se había desplazado por debajo de la puerta de la entrada de su casa.
Se acercó con pasos lentos y aterrados. Sabía que de aquello no iba a salir nada bueno, que esa no era una nota amistosa.
La tomó con dedos temblorosos y leyó sus tres palabras escritas en mayúsculas:
ERES EL SIGUIENTE
El papel se le escurrió de entre los dedos al mismo tiempo que se fue la luz de su casa y todo se quedó en la más absoluta oscuridad.
La cuenta del pasado
Llegó a casa pasadas las 10 de la noche, con el cansancio adherido a los huesos y unas ganas terribles de tomarse un pelotazo de tequila. El día no había ido bien, la noticia que le había dado Juan por teléfono aquella misma tarde había sido un mazazo y estaba seguro de que no iba a dormir en toda la noche.
Hacía casi 15 años que no pensaba en Juan ni en Carlos ni en Mariano... hacía 15 años que no quería ser el muchacho que había sido, ni tener los amigos que un día tuvo. 15 años iban a cumplirse en un par de meses, 15 años desde que dejaran de ser sólo chavales y se convirtieran en estatuas de sal, sin corazón ni ganas de vivir.
Fue hasta la cocina y sacó del congelador la botella de tequila que guardaba allí para los momentos importantes, esos momentos en que la sangre deja de circular si no se le da un empujoncito amistoso de 60 grados de alcohol. Se sirvió un trago y luego otro. Para el tercero ya se lo tomó con más calma y se fue hasta el sofá donde se desabrochó la corbata y se quitó los zapatos. El calor ya estaba infundiendo un nuevo ánimo en su cuerpo cansado y en su mente triste.
Cogió el portátil de la mesa y buscó la noticia. 'El abogado Carlos Bilbao aparece muerto en su casa'. El artículo daba cuenta de lo extraño del suceso. La puerta no había sido forzada y no se echaba de menos nada de las posesiones materiales del letrado. La víctima había aparecido sentada tranquilamente en su sillón frente a la televisión encendida. Parecería el clásico caso de infarto o cualquier otra muerte tranquila, de esas de improviso, si no fuera por la marca roja y sangrienta que le recorría la garganta de lado a lado.
Se estremeció sólo con volver a enfrentarse a una muerte así y su mente viajó, de nuevo, 15 años atrás, hasta esa noche horrible en la que Susana murió. Aquella noche en que perdieron la cordura y les nació una bestia repugnante y sórdida de dentro del pecho. Susana la bella, Susana la deseada, la más bonita de todas las chicas que conocía, la más risueña y coqueta... la que asustaron, la que desgarraron y abandonaron.
No había excusa para lo que hicieron por más que quiera convencerse de que fue el alcohol y la camaradería de unos adolescentes gamberros quienes propiciaron aquel desenlace siniestro. No había excusa entonces ni la había ahora que todos ellos eran ya hombres adultos y tenían buenas vidas apacibles y confiadas. La engañaron, la pegaron, la violaron y, cuando ya no les sirvió de nada más y ya sus gritos se les hacían insoportables, la mataron de un tajo en la garganta. Después la enterraron en lo profundo del bosque y empezaron el arduo trabajo de borrar esa noche horrible de su memoria.
Intentó convencerse de que él no era el chico que fue aquella noche. Que fue un caso aislado, un error, una juerga mal gestionada y que se les había ido de las manos. Nunca se olvidó de lo que pasó, pero sí quiso borrar de su mente a los demás y, sólo cuando la llamada de Juan le había traído a la mente aquella noche y aquel final que le dieron a Susana, un escalofrío le recorrió la columna y, de pronto, sintió un frío intenso en el fondo de su alma.
Cerró la ventana donde se leía la noticia de la muerte de Carlos y abrió el buscador de Google. 'Mariano Fernández Larrea' le dio varios resultados, pero el primero que le salió era de apenas 25 minutos atrás y el titular, idéntico a la noticia que acababa de consultar. Mariano también había aparecido muerto en su casa, de la misma forma en que habían encontrado a Carlos.
El frío se tornó en sudores en cuando comprendió la relación entre ambos sucesos... no podía ser casualidad. Cogió el móvil y con dedos temblorosos llamó a Juan. Un tono, dos, cinco... nada. Nada al otro lado y una profunda angustia cubrió sus facciones al tiempo que un ruido a su espalda llamaba su atención. Un papel se había desplazado por debajo de la puerta de la entrada de su casa.
Se acercó con pasos lentos y aterrados. Sabía que de aquello no iba a salir nada bueno, que esa no era una nota amistosa.
La tomó con dedos temblorosos y leyó sus tres palabras escritas en mayúsculas:
ERES EL SIGUIENTE
El papel se le escurrió de entre los dedos al mismo tiempo que se fue la luz de su casa y todo se quedó en la más absoluta oscuridad.
lunes, 16 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 5. Planteamiento
RETO 5. Escribe una historia o guión con un final inesperado con suspense.
domingo, 15 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 4. Relato
RETO 4. Escribe durante 10 minutos sin parar. Tu inspiración debe venir de un proverbio, refrán o frase hecha.
Añorar
el pasado es correr tras el viento (proverbio
ruso)
El
pasado no importa más que el presente. No importa porque es
inamovible y has de vivir con él. Depende de cada uno saber
emprender el vuelo tras los fracasos o intentar cada día revivir una
felicidad ya caduca. Si me quedo atrapada ahí, en esos días de
antaño en los que no había preocupaciones o si me veo varada en
esos problemas que me hicieron daño, sería incapaz de valorar en su
justa medida lo que tengo ahora.
He
crecido, he madurado... he asumido quién soy. Pero es difícil hacer
una vida simple cuando el equipaje es tan pesado. Es difícil, es
complicado.
No
quiero pensar en los errores porque hoy comienza el juego. Y debo ser
una jugadora excelente. Hoy tomo conciencia e inicio un camino nuevo,
desconocido, plagado de posibilidades. Y entonces, como si se tratara
de una lotería, echan a rodar los bombos y puede que salga mi
número.
Es
lo que ocurre cuando vuelves a pensar que quizá sí, quizá te
puedes volver a enamorar o encontrar un trabajo mejor, cambiar de
aires, empezar de cero. Y si la jugada sale bien, el arduo trabajo de
reinventarse, puede tener un final feliz.
Pero...
¿cómo dejar de pensar en la niña que no conocía el dolor? ¿cómo
poder superar el obstáculo de tener memoria y recordar alguna vez
los errores?
Pues
eso... deja de correr tras el viento. Deja de refugiarte en tormentas
pasadas, deja de abrir puertas que dan a habitaciones demasiado
recargadas. Borrón y cuenta nueva. Es un buen consejo... es un
consejo maravilloso.
lunes, 9 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 4. Planteamiento
RETO 4. Escribe durante 10 minutos sin parar. Tu inspiración debe venir de un proverbio, refrán o frase hecha.
domingo, 8 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 3. Relato
RETO 3. Escribe una historia que tenga enunciado, nudo y desenlace en sólo tres frases.
EL REGALO
EL REGALO
Ni
siquiera quisieron ponerle un nombre al nacer para no echarla más de
menos. Duró apenas unas horas enchufada a varias máquinas que
pitaban al mismo ritmo que las lágrimas resbalaban por las
mejillas de su madre. Pese a tanto dolor, hoy su niña sigue viva en
el latir del corazón que le regalaron a Alejandro.
lunes, 2 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 3. Planteamiento
RETO 3. Escribe una historia que tenga enunciado, nudo y desenlace en sólo tres frases.
viernes, 30 de enero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 2. Relato
RETO 2. Busca una foto que hable de ti y escribe un poema sobre ello.
COMPLETA
Mirar sin ver y correr sin moverse del sitio
Sentir que faltabais y ni siquiera conoceros
Subir al cielo y encontrarlo vacío
Y un día, el círculo se empieza a completar con una sonrisa
Una ilusión que empujas porque da miedo aunque puede más que tú
Y una voz que te dice que te abras
La vida se retuerce y sigue un camino inesperado
Porque nunca has soñado con semejante regalo
y el corazón se resiste a aceptar tal recompensa
Pero el amor lo puede todo y tu fortaleza me levanta
Me hace ser mantequilla en tus dedos y anhelo conseguirlo
Porque soy mejor gracias a ti
Entonces un día sale el sol y nos visita resplandeciente
Tiene carita redonda y ojos enormes
Y dice que se queda para completarnos
Somos una familia entonces y yo siento por fin la tierra bajo mis pies
COMPLETA
Mirar sin ver y correr sin moverse del sitio
Sentir que faltabais y ni siquiera conoceros
Subir al cielo y encontrarlo vacío
Y un día, el círculo se empieza a completar con una sonrisa
Una ilusión que empujas porque da miedo aunque puede más que tú
Y una voz que te dice que te abras
La vida se retuerce y sigue un camino inesperado
Porque nunca has soñado con semejante regalo
y el corazón se resiste a aceptar tal recompensa
Pero el amor lo puede todo y tu fortaleza me levanta
Me hace ser mantequilla en tus dedos y anhelo conseguirlo
Porque soy mejor gracias a ti
Entonces un día sale el sol y nos visita resplandeciente
Tiene carita redonda y ojos enormes
Y dice que se queda para completarnos
Somos una familia entonces y yo siento por fin la tierra bajo mis pies
lunes, 26 de enero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 2. Planteamiento
RETO 2. Busca una foto que hable de ti y escribe un poema sobre ello.
domingo, 25 de enero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 1. Relato
RETO 1. Escribir una historia corta acerca de dos personas que se encuentran confinadas en un espacio cerrado.
SWEET CAROLINE
SWEET CAROLINE
Le
habían quitado todo al meterlo en la celda salvo sus bermudas
vaqueras, bastante ajadas ya, y la camiseta roja que vio tiempos
mejores y que no se cambiaba desde hacía semanas. Las botas y el
sombrero de cowboy, el escaso contenido de sus bolsillos, la armónica
y la guitarra se habían quedado fuera de la celda, a recaudo del
oficial que le había abierto la ficha policial.
No
estaba mal, pensó, 17 días en el país hasta la primera detención.
Normalmente, pasaba mucho antes.
Dave
Costello estaba acostumbrado a pasar algunas noches en celdas como en
la que se encontraba, no importaba dónde el sitio al que fuera. La
primera vez tenía sólo 17 años, fue en Amherst, en el condado de
Erie, estado de Nueva York, su pueblo natal. Le encarcelaron por una
pelea en casa en la que le rompió la nariz a su padrastro. Desde
entonces, había dado un vuelco a su vida lejos de allí, de pueblo
en pueblo, de estado en estado, de país en país... y hasta en un
continente nuevo. Abandonó su casa, a su madre y hermanos con sólo
su guitarra y 35 dólares en el bolsillo. La vida le había sonreído,
solía pensar, porque ahora estaba en Madrid y además de su guitarra
poseía una armónica que había encontrado tirada en una parada de
autobús en Canadá y un auténtico look americado gracias al
sombrero y botas que un chiflado le echó como propina en San José,
Texas.
Tocaba
la guitarra en la calle y cantaba las canciones que su padre tocada
antes que él, antes de desaparecer trece años atrás. Las tocaba y
las cantaba como si pudiera comunicarse con el niño que era cuando
su padre se fue, como si pudiera llegar a comprender porqué se había
ido y no se lo había llevado con él.
Pensaba
en su padre y tarareaba 'Sweet Caroline' apoyado en la pared de la
celda cuando se abrió la puerta y el oficial de guardia hizo pasar a
un chaval con golpes en la cara. El recién llegado le dedicó una
mirada asesina al oficial cuando éste cerraba la puerta y se fue al
lado contrario de Dave.
No
lo reconoció al principio, pero poco a poco se dio cuenta de que
conocía al chaval, que era precisamente el responsable de su
arresto.
Los
ojos del muchacho se llenaron de sorpresa al percatarse de que sí,
que el tipo que le había puesto la cara de esa facha, era el mismo
que ahora le miraba desde el suelo de la celda que parecían
obligados a compartir. El labio partido y los ojos amoratados le
dolieron entonces de golpe, con la rabia contenida que suponía estar
de nuevo frente al tipo que le había dado semejante paliza por una
pillería.
Esa
misma mañana, Dave había llegado pronto a la Plaza del Sol y había
escogido el mejor sitio para tocar su guitarra y ganarse el dinero
suficiente para seguir su ruta hacia cualquier otro lugar. Se le
había dado bien hasta que apareció el chaval con otro hombre con un
plan chapucero para robarle: uno le distraía y él otro agarraba las
ganancias. Pero Dave se había criado en un hogar lleno de violencia
y, además de a su padrastro, le había roto ya la nariz a muchos
camorristas y matones, así que claramente se habían equivocado al
escogerle como víctima.
Ante
la primera insinuación del robo que iba a producirse, Dave saltó
sobre el chaval reteníendolo y sin mucho pensarlo, le dio dos
puñetazos en la cara que le hicieron caer al suelo. Dave volvió en
sí a tiempo de dejarle ir antes de hacerle algo peor pero ya era
tarde. Mientras el chico huía tras su compinche, escapado cuando vio
que el músico no era pan comido, dos policías ya estaba sobre Dave
alertados por el altercado producido en pleno centro de Madrid.
En
la celda volvían a encontrarse y el chaval, primero sorprendido,
luego asustado, se encogió en el suelo justo al lado contrario de la
celda. No quería más problemas con el hombre.
Dave
siguió con su 'Sweet Caroline', recordando los días en los que su
padre se la cantaba y añorando un día en el que no le pegaba a
nadie puñetazos en la cara.
lunes, 19 de enero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 1. Planteamiento
RETO 1. Escribir una historia corta acerca de dos personas que se encuentran confinadas en un espacio cerrado.
Challenge accepted!!!!
Buenos días!
Los buenos propósitos de año nuevo suelen perderse casi antes de acabar enero. De hecho hoy, tercer lunes de enero, es conocido como el 'blue monday', el día más triste del año, y una de las razones de esta tristeza es la de comprobar lo efímeros que fueron esos buenos y tan esperanzados propósitos. Mi propósito de año nuevo se ha retrasado 19 días y nace hoy, con esta propuesta genial que he tomado prestada del entorno colaborativo cultural creado por el actor y director Joseph Levitt-Gordon: http://www.hitrecord.org/
La propuesta es participar (por libre, eso sí) en los Weekly Writing Challenge y escribir cada semana de acuerdo al reto propuesto.
Es mi forma de mantenerme activa, de llevar una rutina paralela a mis otros retos (escribir otra novela y publicar la que ya está en el cajón) y darle uso al cerebro, que es un músculo y para poder estar en plena forma ha de ejercitarse de forma regular.
El reto semanal se planteará cada lunes y debo haberlo escrito y subido al blog antes del domingo a medianoche. Con cada reto se propone un tema al que deberé ceñirme y que tomo de los challenges de HitRecord.
Si alguien se anima, que acepte el reto, que seguro que resulta muy divertido, desafiante e interesante.
Venga... RETO ACEPTADO!!!!!
Los buenos propósitos de año nuevo suelen perderse casi antes de acabar enero. De hecho hoy, tercer lunes de enero, es conocido como el 'blue monday', el día más triste del año, y una de las razones de esta tristeza es la de comprobar lo efímeros que fueron esos buenos y tan esperanzados propósitos. Mi propósito de año nuevo se ha retrasado 19 días y nace hoy, con esta propuesta genial que he tomado prestada del entorno colaborativo cultural creado por el actor y director Joseph Levitt-Gordon: http://www.hitrecord.org/
La propuesta es participar (por libre, eso sí) en los Weekly Writing Challenge y escribir cada semana de acuerdo al reto propuesto.
Es mi forma de mantenerme activa, de llevar una rutina paralela a mis otros retos (escribir otra novela y publicar la que ya está en el cajón) y darle uso al cerebro, que es un músculo y para poder estar en plena forma ha de ejercitarse de forma regular.
El reto semanal se planteará cada lunes y debo haberlo escrito y subido al blog antes del domingo a medianoche. Con cada reto se propone un tema al que deberé ceñirme y que tomo de los challenges de HitRecord.
Si alguien se anima, que acepte el reto, que seguro que resulta muy divertido, desafiante e interesante.
Venga... RETO ACEPTADO!!!!!
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