lunes, 23 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 6. Planteamiento
RETO 6. Agrega una oración para continuar la historia. Todas las historias comienzan con esta frase: "ELLA DECIDIÓ QUE IBA A HACERLO". Puedes colaborar cuantas veces quieras en cualquier etapa del relato, pero sólo una frase cada vez.
domingo, 22 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 5. Relato
RETO 5. Escribe una historia o guión con un final inesperado con suspense.
La cuenta del pasado
Llegó a casa pasadas las 10 de la noche, con el cansancio adherido a los huesos y unas ganas terribles de tomarse un pelotazo de tequila. El día no había ido bien, la noticia que le había dado Juan por teléfono aquella misma tarde había sido un mazazo y estaba seguro de que no iba a dormir en toda la noche.
Hacía casi 15 años que no pensaba en Juan ni en Carlos ni en Mariano... hacía 15 años que no quería ser el muchacho que había sido, ni tener los amigos que un día tuvo. 15 años iban a cumplirse en un par de meses, 15 años desde que dejaran de ser sólo chavales y se convirtieran en estatuas de sal, sin corazón ni ganas de vivir.
Fue hasta la cocina y sacó del congelador la botella de tequila que guardaba allí para los momentos importantes, esos momentos en que la sangre deja de circular si no se le da un empujoncito amistoso de 60 grados de alcohol. Se sirvió un trago y luego otro. Para el tercero ya se lo tomó con más calma y se fue hasta el sofá donde se desabrochó la corbata y se quitó los zapatos. El calor ya estaba infundiendo un nuevo ánimo en su cuerpo cansado y en su mente triste.
Cogió el portátil de la mesa y buscó la noticia. 'El abogado Carlos Bilbao aparece muerto en su casa'. El artículo daba cuenta de lo extraño del suceso. La puerta no había sido forzada y no se echaba de menos nada de las posesiones materiales del letrado. La víctima había aparecido sentada tranquilamente en su sillón frente a la televisión encendida. Parecería el clásico caso de infarto o cualquier otra muerte tranquila, de esas de improviso, si no fuera por la marca roja y sangrienta que le recorría la garganta de lado a lado.
Se estremeció sólo con volver a enfrentarse a una muerte así y su mente viajó, de nuevo, 15 años atrás, hasta esa noche horrible en la que Susana murió. Aquella noche en que perdieron la cordura y les nació una bestia repugnante y sórdida de dentro del pecho. Susana la bella, Susana la deseada, la más bonita de todas las chicas que conocía, la más risueña y coqueta... la que asustaron, la que desgarraron y abandonaron.
No había excusa para lo que hicieron por más que quiera convencerse de que fue el alcohol y la camaradería de unos adolescentes gamberros quienes propiciaron aquel desenlace siniestro. No había excusa entonces ni la había ahora que todos ellos eran ya hombres adultos y tenían buenas vidas apacibles y confiadas. La engañaron, la pegaron, la violaron y, cuando ya no les sirvió de nada más y ya sus gritos se les hacían insoportables, la mataron de un tajo en la garganta. Después la enterraron en lo profundo del bosque y empezaron el arduo trabajo de borrar esa noche horrible de su memoria.
Intentó convencerse de que él no era el chico que fue aquella noche. Que fue un caso aislado, un error, una juerga mal gestionada y que se les había ido de las manos. Nunca se olvidó de lo que pasó, pero sí quiso borrar de su mente a los demás y, sólo cuando la llamada de Juan le había traído a la mente aquella noche y aquel final que le dieron a Susana, un escalofrío le recorrió la columna y, de pronto, sintió un frío intenso en el fondo de su alma.
Cerró la ventana donde se leía la noticia de la muerte de Carlos y abrió el buscador de Google. 'Mariano Fernández Larrea' le dio varios resultados, pero el primero que le salió era de apenas 25 minutos atrás y el titular, idéntico a la noticia que acababa de consultar. Mariano también había aparecido muerto en su casa, de la misma forma en que habían encontrado a Carlos.
El frío se tornó en sudores en cuando comprendió la relación entre ambos sucesos... no podía ser casualidad. Cogió el móvil y con dedos temblorosos llamó a Juan. Un tono, dos, cinco... nada. Nada al otro lado y una profunda angustia cubrió sus facciones al tiempo que un ruido a su espalda llamaba su atención. Un papel se había desplazado por debajo de la puerta de la entrada de su casa.
Se acercó con pasos lentos y aterrados. Sabía que de aquello no iba a salir nada bueno, que esa no era una nota amistosa.
La tomó con dedos temblorosos y leyó sus tres palabras escritas en mayúsculas:
ERES EL SIGUIENTE
El papel se le escurrió de entre los dedos al mismo tiempo que se fue la luz de su casa y todo se quedó en la más absoluta oscuridad.
La cuenta del pasado
Llegó a casa pasadas las 10 de la noche, con el cansancio adherido a los huesos y unas ganas terribles de tomarse un pelotazo de tequila. El día no había ido bien, la noticia que le había dado Juan por teléfono aquella misma tarde había sido un mazazo y estaba seguro de que no iba a dormir en toda la noche.
Hacía casi 15 años que no pensaba en Juan ni en Carlos ni en Mariano... hacía 15 años que no quería ser el muchacho que había sido, ni tener los amigos que un día tuvo. 15 años iban a cumplirse en un par de meses, 15 años desde que dejaran de ser sólo chavales y se convirtieran en estatuas de sal, sin corazón ni ganas de vivir.
Fue hasta la cocina y sacó del congelador la botella de tequila que guardaba allí para los momentos importantes, esos momentos en que la sangre deja de circular si no se le da un empujoncito amistoso de 60 grados de alcohol. Se sirvió un trago y luego otro. Para el tercero ya se lo tomó con más calma y se fue hasta el sofá donde se desabrochó la corbata y se quitó los zapatos. El calor ya estaba infundiendo un nuevo ánimo en su cuerpo cansado y en su mente triste.
Cogió el portátil de la mesa y buscó la noticia. 'El abogado Carlos Bilbao aparece muerto en su casa'. El artículo daba cuenta de lo extraño del suceso. La puerta no había sido forzada y no se echaba de menos nada de las posesiones materiales del letrado. La víctima había aparecido sentada tranquilamente en su sillón frente a la televisión encendida. Parecería el clásico caso de infarto o cualquier otra muerte tranquila, de esas de improviso, si no fuera por la marca roja y sangrienta que le recorría la garganta de lado a lado.
Se estremeció sólo con volver a enfrentarse a una muerte así y su mente viajó, de nuevo, 15 años atrás, hasta esa noche horrible en la que Susana murió. Aquella noche en que perdieron la cordura y les nació una bestia repugnante y sórdida de dentro del pecho. Susana la bella, Susana la deseada, la más bonita de todas las chicas que conocía, la más risueña y coqueta... la que asustaron, la que desgarraron y abandonaron.
No había excusa para lo que hicieron por más que quiera convencerse de que fue el alcohol y la camaradería de unos adolescentes gamberros quienes propiciaron aquel desenlace siniestro. No había excusa entonces ni la había ahora que todos ellos eran ya hombres adultos y tenían buenas vidas apacibles y confiadas. La engañaron, la pegaron, la violaron y, cuando ya no les sirvió de nada más y ya sus gritos se les hacían insoportables, la mataron de un tajo en la garganta. Después la enterraron en lo profundo del bosque y empezaron el arduo trabajo de borrar esa noche horrible de su memoria.
Intentó convencerse de que él no era el chico que fue aquella noche. Que fue un caso aislado, un error, una juerga mal gestionada y que se les había ido de las manos. Nunca se olvidó de lo que pasó, pero sí quiso borrar de su mente a los demás y, sólo cuando la llamada de Juan le había traído a la mente aquella noche y aquel final que le dieron a Susana, un escalofrío le recorrió la columna y, de pronto, sintió un frío intenso en el fondo de su alma.
Cerró la ventana donde se leía la noticia de la muerte de Carlos y abrió el buscador de Google. 'Mariano Fernández Larrea' le dio varios resultados, pero el primero que le salió era de apenas 25 minutos atrás y el titular, idéntico a la noticia que acababa de consultar. Mariano también había aparecido muerto en su casa, de la misma forma en que habían encontrado a Carlos.
El frío se tornó en sudores en cuando comprendió la relación entre ambos sucesos... no podía ser casualidad. Cogió el móvil y con dedos temblorosos llamó a Juan. Un tono, dos, cinco... nada. Nada al otro lado y una profunda angustia cubrió sus facciones al tiempo que un ruido a su espalda llamaba su atención. Un papel se había desplazado por debajo de la puerta de la entrada de su casa.
Se acercó con pasos lentos y aterrados. Sabía que de aquello no iba a salir nada bueno, que esa no era una nota amistosa.
La tomó con dedos temblorosos y leyó sus tres palabras escritas en mayúsculas:
ERES EL SIGUIENTE
El papel se le escurrió de entre los dedos al mismo tiempo que se fue la luz de su casa y todo se quedó en la más absoluta oscuridad.
lunes, 16 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 5. Planteamiento
RETO 5. Escribe una historia o guión con un final inesperado con suspense.
domingo, 15 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 4. Relato
RETO 4. Escribe durante 10 minutos sin parar. Tu inspiración debe venir de un proverbio, refrán o frase hecha.
Añorar
el pasado es correr tras el viento (proverbio
ruso)
El
pasado no importa más que el presente. No importa porque es
inamovible y has de vivir con él. Depende de cada uno saber
emprender el vuelo tras los fracasos o intentar cada día revivir una
felicidad ya caduca. Si me quedo atrapada ahí, en esos días de
antaño en los que no había preocupaciones o si me veo varada en
esos problemas que me hicieron daño, sería incapaz de valorar en su
justa medida lo que tengo ahora.
He
crecido, he madurado... he asumido quién soy. Pero es difícil hacer
una vida simple cuando el equipaje es tan pesado. Es difícil, es
complicado.
No
quiero pensar en los errores porque hoy comienza el juego. Y debo ser
una jugadora excelente. Hoy tomo conciencia e inicio un camino nuevo,
desconocido, plagado de posibilidades. Y entonces, como si se tratara
de una lotería, echan a rodar los bombos y puede que salga mi
número.
Es
lo que ocurre cuando vuelves a pensar que quizá sí, quizá te
puedes volver a enamorar o encontrar un trabajo mejor, cambiar de
aires, empezar de cero. Y si la jugada sale bien, el arduo trabajo de
reinventarse, puede tener un final feliz.
Pero...
¿cómo dejar de pensar en la niña que no conocía el dolor? ¿cómo
poder superar el obstáculo de tener memoria y recordar alguna vez
los errores?
Pues
eso... deja de correr tras el viento. Deja de refugiarte en tormentas
pasadas, deja de abrir puertas que dan a habitaciones demasiado
recargadas. Borrón y cuenta nueva. Es un buen consejo... es un
consejo maravilloso.
lunes, 9 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 4. Planteamiento
RETO 4. Escribe durante 10 minutos sin parar. Tu inspiración debe venir de un proverbio, refrán o frase hecha.
domingo, 8 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 3. Relato
RETO 3. Escribe una historia que tenga enunciado, nudo y desenlace en sólo tres frases.
EL REGALO
EL REGALO
Ni
siquiera quisieron ponerle un nombre al nacer para no echarla más de
menos. Duró apenas unas horas enchufada a varias máquinas que
pitaban al mismo ritmo que las lágrimas resbalaban por las
mejillas de su madre. Pese a tanto dolor, hoy su niña sigue viva en
el latir del corazón que le regalaron a Alejandro.
lunes, 2 de febrero de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 3. Planteamiento
RETO 3. Escribe una historia que tenga enunciado, nudo y desenlace en sólo tres frases.
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