RETO 10. Escribe una historia en la que un personaje cause un desastre.
La otra vida de Lois Lane II
lunes, 23 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 10. Planteamiento
RETO 10. Escribe una historia en la que un personaje cause un desastre.
domingo, 22 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 9. Relato
Reto 9. Escribe una historia que empiece con un final.
SIN TÍTULO
Murió
a las tres y media de la tarde.
Todos
estaban allí, a su alrededor para acompañarlo en su último viaje.
Sus caras eran fiel reflejo de la tensión que el momento requería.
Habían venido todos a despedirle, incluso Lola, desde Burgos.
La
enfermedad ya era insoportable y lo importante era ahorrar
sufrimiento. Todos estuvieron de acuerdo, incluso Lola, que nunca
quiso abandonarlo por su nueva vida en Burgos.
Benito
le conocía desde años y siempre había sido él quien había
tratado la larga enfermedad que hoy le costaba la vida. Fue Benito
quien propuso la eutanasia y todos asintieron comprensivos, incluso
Lola, la defensora infatigable de la vida.
Pero
era inevitable el final y el pobre no lo llevaba muy bien. La
enfermedad se lo había empezado a llevar hacía mucho tiempo y mejor
era despedirse con lucidez que perderse en las brumas de una
existencia a medias y muy dolorosa. Porque dolor sentían todos,
incluso Lola, que en la lejanía no veía cómo se iba convirtiendo
en un extraño doliente.
La
inyección hizo su trabajo rápido. Benito era un experto, muy a su
pesar, y realizó un trabajo eficiente, sin casi darle tiempo a nadie a
pensarlo mucho. Todos le dedicaron una palabra cariñosa, incluso
Lola, que tenía el corazón encogido y apenas pudo pronunciar una
línea del hermoso discurso que había preparado para la ocasión.
Y
lloraron. Lloraron mientras tocaban al moribundo para infundirle un
ánimo que creyeron que necesitaría para enfrentar el viaje
definitivo. Lloraron por lo mucho que le iban a echar de menos y por
los ratos pasados, tan bonitos todos. Lloraron porque era duro
imaginarse la casa sin él. Lloraron todos, incluso Lola, que se
había prometido no hacerlo.
'Marrón'
murió a las tres y media de la tarde. Perdieron a su gran amigo y no
quiso perdérselo ninguno. Porque 'Marrón' había sido el mejor
perro del mundo y se había ganado el corazón de todos en aquellos
14 años de vida, incluso el de Lola, la que nunca quiso meter un
perro en casa.
lunes, 16 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 9. Planteamiento
Reto 9. Escribe una historia que empiece con un final.
domingo, 15 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 8. Relato
RETO 8.
Escribe una entrada de diario escogiendo el personaje que la escribe a
tu gusto: puedes ser tú mismo o un personaje real o de ficción que
escojas.
Querido diario... (¿qué coño hago? ¿a quién quiero engañar con esta tontería?)
A ver, que esto no es fácil, pero tampoco tiene por qué ser un drama... y a alguien tengo que contarle yo esto que me pasa.
Y es que esta mañana me he levantado con el presentimiento rondándome el cuerpo, ya de madrugada se había instalado ahí y a cada minuto se ha ido haciendo más y más grande, hasta convertirse en certeza absoluta.
Lo sabía antes de ir a la farmacia a por el aparatejo ese que te dice si sí o si no. Lo sabía cuando buscaba las ganas de hacer pis y poder utilizarlo ya de una vez. Lo sabía cuando han comenzado los dos minutos que te dicen las instrucciones que esperes.
Y ha sido un sí. Un claro positivo en toda regla. No hay falsos positivos que se enreden en falsas esperanzas. Así que es un positivo positivo. Un sí como una casa. Una mariposa gigante jugando entre las tripas y el miedo que se ha alojado en el corazón para no soltarlo desde entonces.
¿Y cómo se lo digo yo? ¿y cómo me convenzo a mí misma de que esto es factible y saldrá bien? Que una cosa es que yo me enfrente a súper villanos cuando me surge la ocasión, que surque los cielos entre sus brazos, que pueda con todos los periodistas que van de listos y duros en cualquier rueda de prensa, pero... ¿tener un hijo? ¿un hijo de él? Ya entenderás el vértigo, diario, porque él no es cualquiera y a saber lo que le puede hacer a mi organismo gestar a un heredero de Krypton. Ay, dios mío, en qué lío me he metido... sólo a mí se me ocurre enamorarme de un tipo así, de casarme y de dejarme hacer un bombo...
En fin. Vamos a ir paso por paso, que será lo mejor. Primero, a buscar un restaurante de postín para llevarlo a cenar (que encima no se pretenderá que la mujer de la casa cocine así como estoy de alterada), luego soltar la noticia, a los postres, cuando esté más relajado y confiado.
Mañana ya te cuento cómo me fue. De momento, cruza los dedos para que Kal-El de Kripton desee un hijo medio humano con esta periodista cabezota y pertinaz.
Querido diario... (¿qué coño hago? ¿a quién quiero engañar con esta tontería?)
A ver, que esto no es fácil, pero tampoco tiene por qué ser un drama... y a alguien tengo que contarle yo esto que me pasa.
Y es que esta mañana me he levantado con el presentimiento rondándome el cuerpo, ya de madrugada se había instalado ahí y a cada minuto se ha ido haciendo más y más grande, hasta convertirse en certeza absoluta.
Lo sabía antes de ir a la farmacia a por el aparatejo ese que te dice si sí o si no. Lo sabía cuando buscaba las ganas de hacer pis y poder utilizarlo ya de una vez. Lo sabía cuando han comenzado los dos minutos que te dicen las instrucciones que esperes.
Y ha sido un sí. Un claro positivo en toda regla. No hay falsos positivos que se enreden en falsas esperanzas. Así que es un positivo positivo. Un sí como una casa. Una mariposa gigante jugando entre las tripas y el miedo que se ha alojado en el corazón para no soltarlo desde entonces.
¿Y cómo se lo digo yo? ¿y cómo me convenzo a mí misma de que esto es factible y saldrá bien? Que una cosa es que yo me enfrente a súper villanos cuando me surge la ocasión, que surque los cielos entre sus brazos, que pueda con todos los periodistas que van de listos y duros en cualquier rueda de prensa, pero... ¿tener un hijo? ¿un hijo de él? Ya entenderás el vértigo, diario, porque él no es cualquiera y a saber lo que le puede hacer a mi organismo gestar a un heredero de Krypton. Ay, dios mío, en qué lío me he metido... sólo a mí se me ocurre enamorarme de un tipo así, de casarme y de dejarme hacer un bombo...
En fin. Vamos a ir paso por paso, que será lo mejor. Primero, a buscar un restaurante de postín para llevarlo a cenar (que encima no se pretenderá que la mujer de la casa cocine así como estoy de alterada), luego soltar la noticia, a los postres, cuando esté más relajado y confiado.
Mañana ya te cuento cómo me fue. De momento, cruza los dedos para que Kal-El de Kripton desee un hijo medio humano con esta periodista cabezota y pertinaz.
lunes, 9 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 8. Planteamiento
RETO 8. Escribe una entrada de diario escogiendo el personaje que la escribe a tu gusto: puedes ser tú mismo o un personaje real o de ficción que escojas.
domingo, 8 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 7. Relato
RETO 7. Escribe una carta, un mail o un mensaje de texto para romper con alguien.
Para: ramonggarci7@gmail.com
De: lorenapunkita@hotmail.com
Asunto: Aunque duela...
Necesito hablarte, necesito contarte y no me atrevo por si me fallan las agallas y acabo callándomelo un día más. Así que te escribo, porque aquí las palabras no se cortan por falta de valentía o porque tú me interrumpas y evites que suceda.
Es que ya no te quiero y no puedo dejar de decirlo. No puedo continuar viviendo una vida en la que me eres más extraño cada día y en la que yo estoy más lejos cada vez que abro los ojos por las mañanas. Ya no siento nada cuando me tocas o cuando me hablas y no puedo seguir fingiendo lo contrario. Porque así nos hacemos daño los dos. Tú me hieres por tu ignorancia y yo te hiero con el desamor que ya lo ocupa todo dentro de mí.
No voy a pedirte nada, tranquilo. Para ti la casa, ya me buscaré yo algo. Al fin y al cabo es un alquiler, no hemos firmado nada ni nos hemos enfangado hasta las orejas con una hipoteca, dos coches y la custodia de unos niños que, afortunadamente, pospusimos tanto que nunca llegaron. Quédate los cds, las toallas y hasta esa vajilla tan horrible que mi madre nos trajo de la Expo de Lisboa. Quédate el felpudo, los adornos de navidad y lo poco que queda en el mueble-bar. Yo me conformo con una docena de libros sin los que no concibo la vida y el derecho a seguir quedando con alguno de los amigos que tú aportaste a la relación.
Y no me pidas explicaciones. No hay otro. Nunca lo hubo si te lo estás preguntando. Es que simplemente esto no da más de sí y he dejado de quererte. Ya casi ni puedo soportarte y me está matando por dentro ver cómo mi cabeza y mi corazón están convirtiendo al que fue el gran amor épico de mi vida, mi mejor amigo, mi otra mitad, en alguien a quien día a día voy aborreciendo más y más... Necesito irme para no acabar con todo lo que anida aquí dentro, en mi pecho, y que te concierne a ti. Quizá la rutina, el desencanto o que, simplemente, yo misma me he vuelto una cínica, una gran zorra, una cabrona sin corazón... no lo sé.
Esta tarde cuando vuelvas ya no quedará nada de nuestra relación. Ya me habré ido y tú deberás empezar a reconstruirte para despegar de nuevo... hazlo, sé feliz y no pienses en mí. Yo no quiero pensar en ti, ojalá no piense en ti.
Siento ser tan cobarde que no puedas escuchar esto de mi boca, pero es que llevo queriendo decírtelo hace semanas y sólo he conseguido acobardarme cada vez que me acercaba a ti con el inicio de una conversación de ruptura en los labios. Es un mal modo, lo sé, pero podría haber sido peor. Imagina una ruptura por Wsap o por un post-it pegado en el espejo del baño.
Adiós, Ramón. Adiós...
Para: ramonggarci7@gmail.com
De: lorenapunkita@hotmail.com
Asunto: Aunque duela...
Necesito hablarte, necesito contarte y no me atrevo por si me fallan las agallas y acabo callándomelo un día más. Así que te escribo, porque aquí las palabras no se cortan por falta de valentía o porque tú me interrumpas y evites que suceda.
Es que ya no te quiero y no puedo dejar de decirlo. No puedo continuar viviendo una vida en la que me eres más extraño cada día y en la que yo estoy más lejos cada vez que abro los ojos por las mañanas. Ya no siento nada cuando me tocas o cuando me hablas y no puedo seguir fingiendo lo contrario. Porque así nos hacemos daño los dos. Tú me hieres por tu ignorancia y yo te hiero con el desamor que ya lo ocupa todo dentro de mí.
No voy a pedirte nada, tranquilo. Para ti la casa, ya me buscaré yo algo. Al fin y al cabo es un alquiler, no hemos firmado nada ni nos hemos enfangado hasta las orejas con una hipoteca, dos coches y la custodia de unos niños que, afortunadamente, pospusimos tanto que nunca llegaron. Quédate los cds, las toallas y hasta esa vajilla tan horrible que mi madre nos trajo de la Expo de Lisboa. Quédate el felpudo, los adornos de navidad y lo poco que queda en el mueble-bar. Yo me conformo con una docena de libros sin los que no concibo la vida y el derecho a seguir quedando con alguno de los amigos que tú aportaste a la relación.
Y no me pidas explicaciones. No hay otro. Nunca lo hubo si te lo estás preguntando. Es que simplemente esto no da más de sí y he dejado de quererte. Ya casi ni puedo soportarte y me está matando por dentro ver cómo mi cabeza y mi corazón están convirtiendo al que fue el gran amor épico de mi vida, mi mejor amigo, mi otra mitad, en alguien a quien día a día voy aborreciendo más y más... Necesito irme para no acabar con todo lo que anida aquí dentro, en mi pecho, y que te concierne a ti. Quizá la rutina, el desencanto o que, simplemente, yo misma me he vuelto una cínica, una gran zorra, una cabrona sin corazón... no lo sé.
Esta tarde cuando vuelvas ya no quedará nada de nuestra relación. Ya me habré ido y tú deberás empezar a reconstruirte para despegar de nuevo... hazlo, sé feliz y no pienses en mí. Yo no quiero pensar en ti, ojalá no piense en ti.
Siento ser tan cobarde que no puedas escuchar esto de mi boca, pero es que llevo queriendo decírtelo hace semanas y sólo he conseguido acobardarme cada vez que me acercaba a ti con el inicio de una conversación de ruptura en los labios. Es un mal modo, lo sé, pero podría haber sido peor. Imagina una ruptura por Wsap o por un post-it pegado en el espejo del baño.
Adiós, Ramón. Adiós...
lunes, 2 de marzo de 2015
Weekly Writing Challenge. Semana 7. Planteamiento
RETO 7. Escribe una carta, un mail o un mensaje de texto para romper con alguien.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)